domingo, 15 de febrero de 2009

De repente la vida te da oportunidades
Y uno no las sabe aprovechar,
O tal ves no sabe que hacer por la
Falta de personalidad.
Aunque uno no lo asuma, siempre
Tenemos un poco de falta de personalidad.

Pero al fin cuando ye hemos pasado
Por situaciones varias y poco a poco
Aprendemos que nos lastimamos
Y no somos felices, pero depende
De uno la felicidad, depende de ser como
Uno quiere ser, y decidir realmente
Con franqueza y sinceridad sin
Lastimar a nadie, y aunque lastimes
A alguien, lo va a tener que aceptar
Porque no depende de los demás
Tu felicidad, … depende, de ti mismo.
Carlos Cabrera.

Realmente me sentía vació, desolado,
Como si mi corazón no tuviera respiro,
Sentía que en mi vida había fracasado
Y me costaría mucho reponerme.

Me sentía como si me hubiesen
Privado de mi libertad,
Como que me hubiesen encerrado
En un manicomio, como un ciego,
Como un invalido, hasta que
Mi corazón dejo que un sentimiento
Empezara a florecer en si interior.
Y poco a poco, me sentí libre.

Me sentí como un preso en libertad,
Un loco sin locura, un ciego volviendo a ver,
Como un inválido volviendo a caminar,
Y la posible felicidad empezaba
A caminar por mi vida.
Pero el engañoso amor volvió atacar,
Y mi corazón ingenuo cayo en su trampa.
Nuevamente quede preso, volví a mi locura,
La ceguera volvió, y el miedo
De poder ser feliz dejo para siempre
Invalido mi corazón.

Carlos Cabrera